sábado, agosto 26, 2006

El Amante de Barreto

Me tomé el abuso de secuestrar este artículo bien bueno de la página de Vota Piedra para compartirlo con ustedes...

Agradecimientos a Juan Planchard


El Amante de Barreto

Conocí a Juan Barreto en la Escuela de Comunicación de la UCV. Yo estaba
entrando a octavo semestre e inscribí una electiva que él dictaba llamada Comunicación y Cultura. En la primera clase nos habló un poco sobre su historia. Había ingresado a la UCV a estudiar Ingeniería Química, porque quería ser terrorista. Así fue como apenas comenzando el primer semestre voló en pedazos la oficina del Decano de Ingeniería y tuvo que abandonar la carrera. Eran tiempos turbios en la Universidad y lo iban a meter preso cuando su tía, que para entonces era Profesora en la Escuela de Periodismo, lo salvó consiguiéndole un cupo con la condición de que se quedase tranquilo.

Así fue que Juan consiguió la vocación que sólo años después
lograría ejercer: el terrorismo comunicacional. Juan Barreto me dio clases en el 98, mientras manejaba la imagen del entonces candidato Presidencial Hugo Chávez. Era interesante para todos nosotros, pues también nos daba clases el asesor de imagen de Irene Saez, y paso a paso pudimos comparar dos estrategias tan diferentes y con resultados tan evidentes. Una semana antes de ganar las elecciones le pregunté a Juan Barreto si de verdad pensaba que Chávez arreglaría este país. Estas fueron sus palabras: “Jean Paul Sartre decía que en política no basta mirar desde afuera el campo de batalla. Es necesario hundir los pies en el fango y palpar el ruedo desde adentro. Yo siempre he estado fuera del ruedo y este es mi momento para embadurnarme. Que si va a arreglar el país, no lo creo, esto es Venezuela, este país no lo arregla nadie. Pero sí creo que tenemos la oportunidad de experimentar políticamente en una época en la que los experimentos políticos ya se creían parte del pasado. Y si logramos un nuevo modelo social, estaríamos dándole al mundo algo maravilloso. Además (sonrió), yo siempre he querido comprarme un yate. Estoy harto de pelar bola, nadie más culto que yo, y sigo con mi Fiat de mierda, mientras ese poco de carajitos del Este que no sabe ni quién es Shakespeare andan con tremendas camionetas”.

Unos meses después, cuando ya estaba en el gobierno, le pregunté por
Primero Justicia. Me dijo que a esos chamos “les falta burdel”. Pero que a él le habían asignado a Borges en la Asamblea, y que parte de sus obligaciones serían marcarlo a él y a su organización. Su labor, decía, era asustarlos tanto que se vayan para Miami. Y esa era una labor que todo el gobierno asumía como responsabilidad hacia las élites. Su teoría era que las élites no se sienten venezolanas, y que en lo que el gobierno los asuste un poco se van a ir al exterior, cosa que sería el primer paso para dejar los capitales adentro y evitar que se los llevasen, como venía sucediendo desde hace dos décadas.

La última vez que hablé con Juan fue en la mañana de ese funesto 22 de Agosto en el que Juan desplegó todo su poderío de terrorismo comunicacional desde el Teresa Carreño. Tenía tiempo sin verlo, pero habían sido tantas las horas compartidas gozando el cristal de las FARC en el Moulin Rouge y en su apartamento en el Valle, que me abrazó de inmediato con el mismo cariño que en aquellos tiempos en los que yo era el amante de Juan Barreto. Me dijo varias cosas. Primero, que notase las llamadas de Aló Ciudadano, y viese cómo al menos la mitad provenían del exterior. “Ese programa tiene más audiencia en Miami y en Madrid que en Caracas, y eso es producto del triunfo de la estrategia: la base de la oposición está en el exilio y cinco décadas de Fidel demuestran que desde afuera no se cambia un país”.

Luego me dijo
que había preocupación en el MVR porque estaba llegando al pueblo llano el concepto de que casi todos en el Gobierno eran homosexuales. Lo miré extrañado y comenzó a recitar: “Jesse Chacon, Ramirez, Diosdado, Chaderton, Otayza, Tarek, Baduel, William Lara, y entre las mujeres las lesbianas Cilia Flores, Lina Ron, Iris Varela, Iglesias, hermano, somos una banda de maricos, y el día en que el pueblo se entere de esa vaina nos puede linchar”. No pude evitar reírme, Juan era el marico más machista que yo había conocido, y hoy se encontraba con que le tenía que ocultar a su pueblo una de sus caras. Se rió y me dijo: “no te preocupes. Me voy a tirar un discurso hoy que pondrá todo esto derechito. Quedará claro que soy un macho vernáculo, y terminará de espantar a los chamines de Primero Justicia, que me tienen obstinado con su empeño de quedarse en el país”.

1 Comments:

At 12/9/06 11:03, Blogger Laura Carvajal said...

Lo mejor que hiciste, que buena idea de publicar ese comentario de Juan Planchard, lo que no tenemos seguridad es si existe ese tipo. Pero bueno queda demostrado una vez más que Barreto simplemente está frustrado, no sé si es porque los alcaldes Baruta y Chacao si han hecho algo por Caracas y él es un ineficiente, o es simple paja pra desacreditar a los tipos que si trabajan en sus municipios pese a todo.
Que realmente beben whisky y comen bien en los diversos restaurantes de sus municipios pues los felicito, por que los chavistas lo hacen igualito o peor, porque ellos no van tomarse un trago después del trabajo, no que va! se emborrachan a punta de ese licor, pero del más caro.
Además yo creo que Juan Barreto se siente mal al lado de tanto Oligarca como dice, porque realmente él no tiene el nivel, para jugar golf y ni para sentir bien dentro de un club, porque no tiene poder allí.
Pero por Dios que digo, si ese hijo de .... tiene tremenda casa en Weston, allá en Miami y vienen aquí a quejarse y hablar de Socialismo, el Chávez diciendole a la gente que ser rico es malo, si como no!
Preguntemosle a Barreto...

 

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